martes, 23 de agosto de 2011

Tribuna Libre: Jesús Cancio.El reencuentro con el poeta

Hace unos meses conmemorábamos el 125 aniversario del nacimiento de Jesús Cancio en Comillas. Hoy recordamos el 50 aniversario de su fallecimiento en Polanco. Son efemérides especiales que se aprovechan para remozar su recuerdo, airear sus obras y divulgar su talento, tratando de que su memoria se extienda más allá de ciertos cenáculos literarios.
Son muchos los actos que en su recuerdo se han realizado en estas fechas: Jornadas de lectura de sus poemas, junto a exposición de documentación y fotografías, creación de una Ruta Literaria bajo su nombre y un taller literario dedicado a su poesía, todo esto dentro de su Comillas natal. La última edición de la tradicional “Cena de la poesía” que preside el estimado poeta y pintor, Julio Sanz Saiz, se dedicó al poeta comillano; la Gala del Folclore Cántabro y la Sociedad Cántabra de Escritores también le han tenido presente; el director de “Brumas norteñas”, Luis Expósito, ha puesto música a algunos poemas cancianos; algunos colegios han realizado actos en su recuerdo, -Oh, que relevancia tienen los colegios para dar a conocer a los literatos y artistas más próximos, a los jóvenes -; se han publicado diversos artículos en prensa. Y, en Polanco, en el Día del Libro, se organizó una conferencia para recordar y mejor conocer al autor de Maretazos, a cargo del poeta santanderino, Regino Mateo.
Siendo estos actos muy relevantes y de especial consideración hacia el poeta de Romancero del Mar; va a ser la reedición de sus obras, en varios volúmenes, coordinados por el escritor y periodista, José Ramón Saiz Viadero, editado por Cantabria Tradicional y subvencionados por el Ayuntamiento de Comillas, la Fundación Comillas y el Gobierno de Cantabria, lo que mayor trascendencia va a ofrecer a la obra de Cancio, pues la mayoría de sus publicaciones eran de única edición y se encontraban agotadas. Y, ya se sabe, un autor sin obra es como un río sin agua.
No obstante, va a ser la reconciliación que, con el autor y su obra, manifiesta la villa de Comillas y el conjunto del pueblo cántabro, a través de tan diversos actos, lo que más honra y dignifica a nuestro Poeta del Mar. Y a nosotros mismos.
No podemos negar que Jesús Cancio Corona como poeta es poco conocido en España y Cantabria, excepto por una intelectual y madura minoría. Esto a pesar de ser un gran poeta de profusa obra que tiene como eje central la mar. La preocupación por los tipos y ambientes marinos será una constante en su poesía. Cantó al mar comillano, al mar dispensador de de favores y tragedias; cantó a los pescadores y su forma de vida.
Pero su fecundo poemario se extiende más allá de los temas marinos. Dedica poemas a los místicos, a autores de la Generación del 27, a la Contienda civil, a algunos lugares en los que pasó largas temporadas como Bilbao y, muy especialmente, a Polanco, en cuyos poemas dejó muestra del afecto que le procesaba.
A Polanco llegó con uno de los hombres más significativos para él, su primo Luis Corona, que fue su lazarillo, protector, editor, lector y biógrafo, con el que compartía exilio forzoso en Madrid. Un hombre de enorme sensibilidad que tal como escribía don Benito Madariaga en un artículo reciente, “los que le conocían aseguraban que no era posible ser más bueno que Luis Corona”.
Llegaron al Cumbrales perediano en 1947, y Polanco fue cobijo complaciente del poeta durante largas temporadas hasta su fallecimiento. Desde dicho pueblo hizo alguna incursión fugaz y clandestina al Comillas de sus amores.
Un día como hoy, 23 de agosto de 1961, hacia las dos de la tarde, expiró. Al día siguiente la comitiva fúnebre, acompañada por familiares, autoridades polanquinas, amistades y distinguidas figuras de la cultura cántabra, se dirigió de Polanco a Comillas para ser enterrado tal como deseaba: “ Yo quiero, cuando muera/de San Cristobal en la tierra oscura,/ un rincón junto al mar de sepultura,/..”
Cincuenta años después, una nueva comitiva polanquina, encabezada por su alcalde, saldremos hacia la Villa de los Arzobispos, para juntarnos con los hermanados comillanos en Cancio, para rendirle honores ante su tumba.
Polanco, tan ligado a Cancio, desea también ofrecer una aportación trascendente a su memoria, por lo que su alcalde, Julio Cabrero Carral, está realizando las gestiones pertinentes para poder editar el libro "Nuevos maretazos" y la biografía intima del Poeta del Mar de Luis Corona Cabello, cuya edición es de 1974 y se encuentra agotada.
De este modo, Comillas, Polanco y todo Cantabria, al igual que, en su día, expresó el escritor, Juan Díaz-Caneja, a la sazón Gobernador Civil en 1930, en su alocución durante el nombramiento de Jesús Cancio como Hijo Predilecto de Comillas, debemos considerar que: "El pueblo que tiene un poeta es un pueblo elegido. El pueblo que canta, siguiendo los impulsos de su poeta es un pueblo que no muere".
Hoy, tengo la sensación de que el poeta de verbo impregnado de salitre y yodo- tal como le definía su amigo, poeta y mentor, José del Río Sainz,- vuelve a ser el Hijo Predilecto de Comillas y el reencontrado por y para toda Cantabria. Vuelve a bogar.
Tino Bafrrero es asesor cultural del Ayuntamiento de Polanco