lunes, 22 de agosto de 2011

Cabezón:Cabezón de la Sal acogió ayer, domingo, con éxito de visitantes la I Feria de Artesanía, instalada en el Poblado Cántabro de la localidad

Un sinfín de puestos con objetos realizados con las manos, protagonistas indiscutibles de la Feria, ocuparon ayer la explanada del Poblado Cántabro. Desde escudos del Racing de Santander tallados en madera, hasta zapatillas de andar por casa. Todo confeccionado minuciosamente, sabiendo donde colocar cada dedo de la mano, por auténticos artesanos que dieron cuenta de que la mejor herramienta son nuestras propias manos.
Pulseras, cojines, mantones de Manila… Piezas talladas en madera valoradas en 3.000 euros que tardan incluso dos años en realizarse. El Capricho de Gaudí reproducido en miniatura por 6.800 euros, “1134 horas”, explica Juan Quintana, el artista, que es lo que ha tardado en hacerlo. Y más. Un ajedrez con las piezas talladas cuidando minuciosamente cada esquina, cada círculo. “Puede costar de 340 euros hacia arriba”, explica el vendedor. También peonzas, más baratas, 7 euros con cuerda incluida. Salvo excepción, los productos se exponen, “porque no se venden”, explican los comerciantes. Algunos se quejan de que la gente no lo valora. Otros se resignan: “estamos en tiempos de crisis”, dicen.
En todo caso, la Feria fue un regalo para la vista. Hasta espejos tallados en madera. Los vendedores detallan la confección de su trabajo, orgullosos. Y la gente sale realmente admirada. Sobre todo después de ver el trabajo que lleva. Al menos eso explica Juan José, que está tallando una señora de 1906 en el Festival de Puente Nansa: “Llevo tres años haciendo esto y es la primera vez que vengo”, explica mientras la gente le observa tallar la madera.
También cerámica, mitología cántabra, bastones y muchas reproducciones. Amenizando la jornada, un gaitero y por la tarde hubo talleres para niños. Al final, tanto visitantes como artistas piensan repetir el año que viene.
Por su parte, el concejal de Turismo, Gustavo González Monterrubio, afirmó que “con este tipo de ferias se retoman las expresiones artesanas típicas de Cantabria en un marco como es el Poblado Cántabro, máximo exponente de la cultura y las raíces cántabras”. El concejal manifestó, además, su intención de “fomentar la artesanía cántabra acompañada de su folklore y tradiciones más arraigadas”.