Patxi López, secretario general de los socialistas vascos, marca el camino más directo para sustituir a Zapatero, y no está solo.
Desde esta Tribuna Municipal llevamos informando desde hace tiempo sobre los movimientos en las entrañas del PSOE en contra del liderato, muy tocado, de Zapatero. Los resultados tan adversos de las elecciones del 22-M no permiten más demora y Zapatero no puede marcar los tiempos para la reconstrucción del gran roto que ha producido en su partido.
Carme Chacón no ha perdido ni un segundo en contestar a la propuesta de Patxi López, oponiéndose rotundamente a la misma. La rebelión a bordo del barco socialista está servida. Zapatero tiene que ser consciente de sus errores descontando la crisis económica y el castigo sufrido en las últimas elecciones por la pérdida de 3,2 millones de votos, como apuntábamos ayer, lo cual apunta directamente a su gestión.
Los zapateristas forman un fuerte corsé ortopédico que le mantiene erguido, pues no basta solo con decir "sabemos ganar pero también sabemos perder", como dijo el domingo por la noche en la rueda de prensa tras conocerse los resultados de las elecciones.
Las entrañas del PSOE dicen "no" a perder de la forma que se ha perdido. Las espadas están en todo lo alto y el próximo sábado, en la reunión de la Ejecutiva Federal, tendría que cerrarse este debate por unanimidad si el PSOE no quiere darle más munición al PP para resquebrajar aún más la imagen política de Zapatero, que está más que amortizado, y su partido.
La introducción de Carme Chacón en las primarias ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de las entrañas del partido socialista, que además la rechaza de plano. La solución pasa por señalar fecha para las primarias en un congreso extraordinario, como apuntamos en su día tras el anuncio de Zapatero de no continuar al frente de la Secretaría General del PSOE.
Desde esta Tribuna Municipal llevamos informando desde hace tiempo sobre los movimientos en las entrañas del PSOE en contra del liderato, muy tocado, de Zapatero. Los resultados tan adversos de las elecciones del 22-M no permiten más demora y Zapatero no puede marcar los tiempos para la reconstrucción del gran roto que ha producido en su partido.
Carme Chacón no ha perdido ni un segundo en contestar a la propuesta de Patxi López, oponiéndose rotundamente a la misma. La rebelión a bordo del barco socialista está servida. Zapatero tiene que ser consciente de sus errores descontando la crisis económica y el castigo sufrido en las últimas elecciones por la pérdida de 3,2 millones de votos, como apuntábamos ayer, lo cual apunta directamente a su gestión.
Los zapateristas forman un fuerte corsé ortopédico que le mantiene erguido, pues no basta solo con decir "sabemos ganar pero también sabemos perder", como dijo el domingo por la noche en la rueda de prensa tras conocerse los resultados de las elecciones.
Las entrañas del PSOE dicen "no" a perder de la forma que se ha perdido. Las espadas están en todo lo alto y el próximo sábado, en la reunión de la Ejecutiva Federal, tendría que cerrarse este debate por unanimidad si el PSOE no quiere darle más munición al PP para resquebrajar aún más la imagen política de Zapatero, que está más que amortizado, y su partido.
La introducción de Carme Chacón en las primarias ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de las entrañas del partido socialista, que además la rechaza de plano. La solución pasa por señalar fecha para las primarias en un congreso extraordinario, como apuntamos en su día tras el anuncio de Zapatero de no continuar al frente de la Secretaría General del PSOE.


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