jueves, 24 de marzo de 2011

Tribuna Municipal: La verdad ha muerto, viva la información

Dos décadas más tarde de la aparición de este titular, correspondiente a un editorial publicado en Confidencial 2000 Press, la situación informativa se ha agravado preocupantemente. La permuta de calidad informativa por beneficios empresariales y el férreo el control de los medios de comunicación no hacen sino perjudicar aún más a la verdad e intoxicar a las masas.
La marea de acontecimientos sucedidos uno detrás de otro, a saber, la crisis financiera mundial, nuestra propia crisis económica y política, la catástrofe de Japón y el despertar del norte de África con un Gadafi sin careta y con odio para dar y tomar, entre otros sucesos, nos está alejando de reflexionar sobre qué está ocurriendo en los grandes medios de comunicación a lo largo de la primera década del siglo XXI y en qué va a terminar esta segunda década, que promete muy poco a favor de la calidad de la información.
Los continuos recortes de plantillas en los principales medios de comunicación, desde la poderosa BBC hasta el omnipresente Grupo Prisa, son una muestra de ello. El grupo español, que desde 2009 ha puesto en la calle a 6.500 empleados de una plantilla de 15.000, ha provocado el cierre de CNN+, ejemplo de periodismo objetivo, llevándose por delante a varios de los mejores comunicadores de los últimos treinta años, como Iñaki Gabilondo (Hoy) y Antonio San José (Cara a Cara). Esto, unido a la desaparición de maestros como Cándido o Joaquín Ibarz, han debilitado y sustraído un equilibrio informativo que era necesario frente a la mediocridad a la que nos están acostumbrando.
La desinformación es tan apabullante a todos los niveles que se ha instalado en la sociedad 'el negro o el blanco' sobre la verdad y sobre lo justo. Los últimos acontecimientos mencionados más arriba y la gran cobertura sobre ellos es un muro más para distraer, sembrar de dudas y desviar la atención de lo que está pasando.
Nuestras preguntas son: ¿somos conscientes de lo que está en juego con la manipulación informativa? Hay que sacudirse la pereza, despertar y atreverse a pensar. Nada más ni nada menos.