viernes, 18 de marzo de 2011

Tribuna MUnicipal. En el último minuto

La campana salva a los opositores libios en el asalto a Bengasi, el último bastión de la rebelión, cuando Gadafi estaba a punto de consolidar su reconquista y aplastarlos.
En tan sólo 24 horas la situación ha cambiado radicalmente en Libia. Por fin, la ONU ha dado luz verde a la comunidad internacional para atacar a las fuerzas gubernamentales de Gadafi. La resolución se resolvió con 10 votos a favor y 5 abstenciones: China, Rusia, India, Alemania y Brasil.
Francia, la más beligerante contra el régimen libio, estará preparada en unas horas para mandar cuatro escuadrillas de reactores de combate que serán apoyados por fuerzas aéreas estadounidenses en el Mediterráneo, desde los portaviones desplegados en la zona.
Todo estaba preparado hace días, el problema en la ONU era cómo encajar los votos de China y Rusia, países con derecho a veto y, cómo no, por el 'reparto de poder’ entre las potencias, tanto de las 10 que han votado a favor como de las que se han abstenido. Lo que les une a todos es la crisis económica y por ello el objetivo es detener la subida del precio del petróleo, que ha llegado a unos niveles que la economía mundial no es capaz de soportar. Es de esperar, durante los próximos días, que el precio del barril de crudo baje.
La pregunta es ¿habrá un pacto con la familia Gadafi para que se asile con parte de su inmensa fortuna depositada en la Unión Europea? ¿O Gadafi luchará hasta la muerte en su última batalla?
El desenlace está cerca, lo importante es que las Naciones Unidas ha dado el paso que el mundo libre deseaba para la resolución del conflicto en Libia. El suspense se ha prolongado durante una semana, pero es una buena noticia que las cosas vayan poniéndose en su sitio. Veremos que depara el futuro.