La Obra Social ”la Caixa” presenta la ópera "La Cenicienta" en Torrelavega con la voluntad de acercar la música al público infantil y juvenil.La Obra Social ”la Caixa” en colaboración con el Ayuntamiento de Torrelavega presenta un ciclo de cuatro representaciones dirigidas a escolares con el montaje "La Cenicienta" basado en la célebre ópera del compositor italiano Gioachino Rossini.
Los conciertos escolares tendrán lugar mañana y pasado, días 16 y 17 de marzo, con dos funciones diarias, a las 10:30 y 15:30 horas.
A la sesión de las 10.15 horas de mañana asisten la alcaldesa de Torrelavega, Blanca Rosa Gómez Morante; Juan Faustino González, director de Área de Negocio de "la Caixa" Cantabria; alrededor de 600 niños y niñas de Torrelavega y el director de Escena, Joan Font.
El ciclo de conciertos “La Cenicienta” consiste en una adaptación de la ópera original "La Cenerentola" de Gioachino Rossini, dirigida por Joan Font (director de “Comediants”) llevando a cabo una curiosa, divertida, comprensible y original reducción para niños. La puesta en escena ha conseguido reunir los momentos musicales y plásticos más significativos.
Asistir a la representación de una ópera en directo es la mejor manera para entender y disfrutar de esta forma de arte total. Las óperas de Rossini deben su popularidad a la capacidad que tienen para transmitir las emociones de sus personajes a través de la música. La versión del cuento La Cenicienta de Charles Perrault sirve a Rossini para crear una de sus óperas más conocidas acerca de las relaciones humanas: La Cenerentola. La bontà in trionfo, o lo que es lo mismo, La Cenicienta. El triunfo de la bondad.
La versión de Rossini narra las peripecias de Angelina, conocida como Cenicienta, que vive como una criada en casa de su padrastro Don Magnífico junto a sus dos hermanastras Tisbe y Clorinda.
El príncipe Don Ramiro convoca una fiesta para encontrar una mujer para casarse y así poder gobernar junto a ella: una mujer que lo quiera por cómo es, no por lo que es. Con tal fin se disfraza de criado y, a su vez, su criado se disfraza de príncipe. Salen de palacio y visitan las casas de los ciudadanos para invitarlos, siempre con los “papeles” cambiados. Al llegar a la casa de Don Magnífico, ve a Cenicienta, se enamora de ella y Cenicienta de él: ama al “criado del príncipe”. Ésta desea acudir a la fiesta pero sus hermanastras no se lo permiten ya que ellas también tienen intención de asistir y, con suerte, ¡alguna de las dos llegará a ser la consorte real! La intervención de la Ratita ayuda a Cenicienta a asistir al evento. Una vez en la fiesta, Don Ramiro (vestido ahora de príncipe) y Cenicienta se encuentran. Como fruto de ese encuentro ella le da como prenda un brazalete para que le sea más fácil encontrarla. Finalmente Don Ramiro da con ella: se presenta en casa de Cenicienta y le pide matrimonio ante el asombro y fastidio de Don Magnífico y sus hermanastras.
A Rossini no le gustaba la idea de que algo sobrenatural como el hada madrina solucionara los problemas de Cenicienta y convierte la historia en una comedia social, protagonizada por personajes humanos, en la que se narra el triunfo del amor sobre el mal, tal y como reza el subtítulo de la ópera: “La bontà in trionfo”.
Las figuras de Don Magnífico y sus hijas, con sus ambiciones y deseos, son objeto de sátira, mientras que la relación entre Cenicienta y Ramiro es bastante más romántica y bondadosa.
A partir de la ópera de Rossini, Joan Font, el director de la compañía teatral ha realizado una adaptación para el Gran Teatre del Liceu pensando en los niños.
Joan Font ha trasladado a la ópera todo el mundo de color y sueños que son característicos de los espectáculos de “Comediants”. En la preparación de una ópera interviene todo un equipo humano que, con sus aportaciones y puntos de vista, crean un gran espectáculo. Joan G. Guillén ha sido el encargado de diseñar los vestuarios y la escenografía, llenos de color y formas geométricas. La iluminación, a cargo de Alberto Rodríguez, es un elemento que contribuye decisivamente a crear diferentes ambientes sobre el escenario.
Joan Font, director de “Comediants”, ha realizado una adaptación con la colaboración de David Pintó en la que la duración de la ópera se ha visto reducida, pero siempre respetando y narrando toda la historia. Font mantiene los personajes principales, pero introduce como novedad la figura de una ratita que ejerce de narradora, es cómplice del público en todo momento y explica los entresijos e intríngulis de la historia.
Por otra parte, recupera la figura del zapato que, en la ópera original, es sustituido por un brazalete.
En este montaje la parte orquestal ha sido condensada y confiada a dos instrumentos: el piano y el fagot
El músico Albert Romaní ha sido el encargado de reducir y adaptar la música orquestal a estos dos instrumentos. En los teatros de ópera la orquesta, normalmente, no está a la vista, ya que está situada en el foso, que es el espacio que está por delante y en un plano inferior respecto del escenario. Con esta ubicación de la orquesta se facilita la emisión de las voces de los cantantes, que así pueden oírse mejor y, además, la orquesta no ocupa espacio en el escenario. En la adaptación que veremos, el piano y el fagot están en una plataforma encima del escenario, pero ocultos a la audiencia tras un panel. A medida que va avanzando la ópera los instrumentos se van tornando cada vez más visibles para el público.
En cuanto a la duración es de 60 minutos. y la ficha artística Dirección musical: Stanislav Angelov; Dirección de escena:Joan Font (Comediants); Escenografía y vestuario: Joan Guillén; Iluminación: Alberto Rodríguez; Coreografía: Xevi Dorca; Adaptación musical: Albert Romaní; Ratita: María Caselles, Marta Rosell; Don Ramiro: Albert Casals, Jordi Casanova; Dandini: Toni Marsol, Lluís Martínez; Don Magnífico: Jeroboam Domingo Tejera, Xavi Fernández; Clorinda: Maia Planas, Belén López; Tisbe: Anaïs Masllorens, Laura Ortiz; Angelina: Anna Tobella, Marta Valero / Carol García; Piano: Stanislav Angelov / Olga Kharitonina; Fagot: Laia Magri / Pau Santacana; Nueva producción: Gran Teatre del Liceu.
En total, asistirán en total 2.313 niños.La edad recomendada para los conciertos es de 6 a 12 años.
Los conciertos escolares tendrán lugar mañana y pasado, días 16 y 17 de marzo, con dos funciones diarias, a las 10:30 y 15:30 horas.
A la sesión de las 10.15 horas de mañana asisten la alcaldesa de Torrelavega, Blanca Rosa Gómez Morante; Juan Faustino González, director de Área de Negocio de "la Caixa" Cantabria; alrededor de 600 niños y niñas de Torrelavega y el director de Escena, Joan Font.
El ciclo de conciertos “La Cenicienta” consiste en una adaptación de la ópera original "La Cenerentola" de Gioachino Rossini, dirigida por Joan Font (director de “Comediants”) llevando a cabo una curiosa, divertida, comprensible y original reducción para niños. La puesta en escena ha conseguido reunir los momentos musicales y plásticos más significativos.
Asistir a la representación de una ópera en directo es la mejor manera para entender y disfrutar de esta forma de arte total. Las óperas de Rossini deben su popularidad a la capacidad que tienen para transmitir las emociones de sus personajes a través de la música. La versión del cuento La Cenicienta de Charles Perrault sirve a Rossini para crear una de sus óperas más conocidas acerca de las relaciones humanas: La Cenerentola. La bontà in trionfo, o lo que es lo mismo, La Cenicienta. El triunfo de la bondad.
La versión de Rossini narra las peripecias de Angelina, conocida como Cenicienta, que vive como una criada en casa de su padrastro Don Magnífico junto a sus dos hermanastras Tisbe y Clorinda.
El príncipe Don Ramiro convoca una fiesta para encontrar una mujer para casarse y así poder gobernar junto a ella: una mujer que lo quiera por cómo es, no por lo que es. Con tal fin se disfraza de criado y, a su vez, su criado se disfraza de príncipe. Salen de palacio y visitan las casas de los ciudadanos para invitarlos, siempre con los “papeles” cambiados. Al llegar a la casa de Don Magnífico, ve a Cenicienta, se enamora de ella y Cenicienta de él: ama al “criado del príncipe”. Ésta desea acudir a la fiesta pero sus hermanastras no se lo permiten ya que ellas también tienen intención de asistir y, con suerte, ¡alguna de las dos llegará a ser la consorte real! La intervención de la Ratita ayuda a Cenicienta a asistir al evento. Una vez en la fiesta, Don Ramiro (vestido ahora de príncipe) y Cenicienta se encuentran. Como fruto de ese encuentro ella le da como prenda un brazalete para que le sea más fácil encontrarla. Finalmente Don Ramiro da con ella: se presenta en casa de Cenicienta y le pide matrimonio ante el asombro y fastidio de Don Magnífico y sus hermanastras.
A Rossini no le gustaba la idea de que algo sobrenatural como el hada madrina solucionara los problemas de Cenicienta y convierte la historia en una comedia social, protagonizada por personajes humanos, en la que se narra el triunfo del amor sobre el mal, tal y como reza el subtítulo de la ópera: “La bontà in trionfo”.
Las figuras de Don Magnífico y sus hijas, con sus ambiciones y deseos, son objeto de sátira, mientras que la relación entre Cenicienta y Ramiro es bastante más romántica y bondadosa.
A partir de la ópera de Rossini, Joan Font, el director de la compañía teatral ha realizado una adaptación para el Gran Teatre del Liceu pensando en los niños.
Joan Font ha trasladado a la ópera todo el mundo de color y sueños que son característicos de los espectáculos de “Comediants”. En la preparación de una ópera interviene todo un equipo humano que, con sus aportaciones y puntos de vista, crean un gran espectáculo. Joan G. Guillén ha sido el encargado de diseñar los vestuarios y la escenografía, llenos de color y formas geométricas. La iluminación, a cargo de Alberto Rodríguez, es un elemento que contribuye decisivamente a crear diferentes ambientes sobre el escenario.
Joan Font, director de “Comediants”, ha realizado una adaptación con la colaboración de David Pintó en la que la duración de la ópera se ha visto reducida, pero siempre respetando y narrando toda la historia. Font mantiene los personajes principales, pero introduce como novedad la figura de una ratita que ejerce de narradora, es cómplice del público en todo momento y explica los entresijos e intríngulis de la historia.
Por otra parte, recupera la figura del zapato que, en la ópera original, es sustituido por un brazalete.
En este montaje la parte orquestal ha sido condensada y confiada a dos instrumentos: el piano y el fagot
El músico Albert Romaní ha sido el encargado de reducir y adaptar la música orquestal a estos dos instrumentos. En los teatros de ópera la orquesta, normalmente, no está a la vista, ya que está situada en el foso, que es el espacio que está por delante y en un plano inferior respecto del escenario. Con esta ubicación de la orquesta se facilita la emisión de las voces de los cantantes, que así pueden oírse mejor y, además, la orquesta no ocupa espacio en el escenario. En la adaptación que veremos, el piano y el fagot están en una plataforma encima del escenario, pero ocultos a la audiencia tras un panel. A medida que va avanzando la ópera los instrumentos se van tornando cada vez más visibles para el público.
En cuanto a la duración es de 60 minutos. y la ficha artística Dirección musical: Stanislav Angelov; Dirección de escena:Joan Font (Comediants); Escenografía y vestuario: Joan Guillén; Iluminación: Alberto Rodríguez; Coreografía: Xevi Dorca; Adaptación musical: Albert Romaní; Ratita: María Caselles, Marta Rosell; Don Ramiro: Albert Casals, Jordi Casanova; Dandini: Toni Marsol, Lluís Martínez; Don Magnífico: Jeroboam Domingo Tejera, Xavi Fernández; Clorinda: Maia Planas, Belén López; Tisbe: Anaïs Masllorens, Laura Ortiz; Angelina: Anna Tobella, Marta Valero / Carol García; Piano: Stanislav Angelov / Olga Kharitonina; Fagot: Laia Magri / Pau Santacana; Nueva producción: Gran Teatre del Liceu.
En total, asistirán en total 2.313 niños.La edad recomendada para los conciertos es de 6 a 12 años.


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