miércoles, 19 de mayo de 2010

Santillana:La pintora Encarnación Domingo acerca el mar a Santillana en la sala de exposiciones de la Fundación Jesús Otero.

¿Quién dijo que Santillana del Mar no tenía precisamente, eso, “mar”? A la evidencia de la prueba de que el municipio también tiene su apartado costero en Ubiarco, ahora también se suma una muestra pictórica de bellas estampas del litoral del norte que baña el Cantábrico y, que se pueden visitar en la Sala de Exposiciones Jesús Otero.
Encarnación Domingo es la artífice de esta muestra, que regala al espectador hermosas instantáneas de una particular visión de realidades marinas, que se debaten a caballo, precisamente entre el realismo de sus escenas y, la irrealidad temporal de si de verdad sucedieron así o cuando lo hicieron, dando un paso más allá de la mente de Domingo.
El atardecer convive con la tormenta y, la calima y la bruma, con la luz de días propios de verano en playas, eso si del norte, como revelan las marcas del agua en la arena.
Precisamente, los arenales de las dunas y, sus contrastes tienen tanta fuerza y expresión como la espuma de las olas del mar, en unos paisajes únicos e irrepetibles, donde el escenario marino comparte protagonismo con el horizonte.
La arista explica que “la línea azul divisoria es un gran componente de sus obras, al ser el responsable de marcar, mucho más que lo que contempla a primera vista el golpe de la percepción humana”, pues puede ser interpretado como principio y fin de un horizonte, que nace o muere, en el mar.
El secreto de su arte radica en el empleo de una técnica que escucha la voz de los soportes de madera sobre los que trabaja, aprovechando sus características naturales. La pintora sostiene que “porque se a va a modificar algo que la naturaleza ya da así, al contrario, hay que trabajar en la línea que marca ese punto de partida y que inspira constantemente la obra”, al tiempo comenta que “esta forma de trabajar cobra un significado especial en un escenario como Santillana, pues recuerda el “modus operandi” de Altamira, en el que nuestros antepasados se valieron de los recovecos de la cueva así como de las volumetrías del techo rocoso, para aportar tridimensionalidad a las pinturas, y por ende, vida”.
Para Encarnación Domingo hablar de Altamira encierra tanta emoción como la afirmación que hace de la enorme satisfacción que la supone exponer en Santillana, por primera vez. Se manifiesta encantada de este paso dado en su trayectoria profesional, que tiene como origen la celebración del II Concurso de Pintura Rápida de Santillana el pasado mes de septiembre, cuando la artista se enamoró de la Sala Jesús Otero, al visitar la exposición de los trabajos que se presentaron en el certamen.
“Es un espacio diáfano, amplio y privilegiado por su ubicación, es una maravilla” asegura Domingo, que además tiene previsto volver a la Villa tras su exposición. Su visita la fijará en una agenda donde impera el trabajo, al que se dedica con una entrega y una pasión total, no sólo como pintora sino como artista que ama por igual la escultura y, que compagina con su labor como maestra disciplinada, que inculca a sus alumnos unos principios de dedicación y entrega a sus obras.
La teoría que profesa pasa por dejar claro que la creación de una obra es un gran trabajo, que requiere fusionarse con el soporte para trabajarlo bien y exprimir al máximo todo su potencial. Los frutos del trabajo se verán recompensados enormemente cuando el artista perciba el mensaje que le ha provocado al público.
La exposición que ya ha sido visitada por el concejal de Cultura, Ismael Esparza Escayola y puede visitarse, hasta el próximo lunes 24 de mayo, con el siguiente horario: de 10:00 a 10:30 horas por la mañana y de 16:00 a 20:00 horas por la tarde. La entrada es libre y gratuita.