viernes, 9 de abril de 2010

Torrelavega:Amat celebra sus veinticinco años de vida con más 140 entidades que la han apoyado en su lucha contra la drogadicción.

Con un teatro hasta la bandera más de 140 entidades, entre instituciones, empresas, asociaciones deportivas y sociales, comerciantes, familias asociadas y vecinos, la Asociación Montañesa de Ayuda a los Toxicómanos (AMAT) celebró ayer por la tarde en el TMCE sus 25 años de vida apoyando y orientando a miles de personas que han pasado por el centro para superar su adicción a las drogas y los problemas sociales, laborales o familiares derivados de la drogadicción.
Un gran acto de reconocimiento popular por parte de la sociedad, que estuvo acompañando a los fundadores de la asociación, y un reconocimiento por parte de los miembros de Amat al apoyo que han recibido de estas entidades a las que se les entregó un premio.
Especial mención y protagonismo tuvieron en la gala el Ayuntamiento de Torrelavega, con la representación de su máxima autoridad la alcaldesa, Blanca Rosa Gómez Morante que recibió un premio de manos de la presidenta de AMAT, Rafaela González, tanto por su cargo como alcaldesa como de presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias de Cantabria (FEMP) acompañada por los alcaldes de los Ayuntamiento que forman parte de esta entidad, como el de Santillana del Mar, Corrales de Buelna, Suances, Cabezón o Polanco, entre otros. La consejería de Cultura Turismo y Deporte que preside Francisco Javier López Marcano también recibió un premio por su colaboración con la ONG.
Uno de los momentos más emotivos de la noche se produjo cuando las dos presidentas de Amat, la primera y fundadora de la asociación y la actual presidenta, a través de una proyección de video y de unas palabras en el atril conmovieron a todos os presentes con su testimonio humano y cálido de lo que es la drogadicción y el sufrimiento y la esperanza que tiene las familias cuando la padecen en su seno.
Especial mención recibieron también los responsables de la Asociación, Arantxa Castañón, trabajadora social, y Alberto Marchante, psicólogo, en una gala que tuvo como colofón la actuación de la Coral de Torrelavega que puso el broche de oro a una noche en la que se retrataron veinticinco años de historias vivas de la ciudad.