El industrial local Antonio Fernández Rincón ha ido reelegido hoy presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Torrelavega para los próximos cuatro años (2010-2014) con 18 votos a favor y dos abstenciones.El reelegido presidente lleva ligado a la entidad cameral desde hace 18 años y en su comité ejecutivo estará acompañado por los empresarios Emilio Centeno y Francisco Díaz Villegas, que serán los vicepresidentes, junto a representantes de las empresas Armando Alvarez, Sniace y Solvay.
En su discurso ante el pleno cameral, el reelegido presidente ha señalado que se inicia hoy la legislatura del centenario de la Cámara de Comercio, que se celebrará el 10 de enero de 2013.
A su juicio, esta efeméride constituye, sin duda, un elemento excepcional para reflexionar sobre nuestra visión de la Torrelavega que queremos y la estrategia que nos marcamos para alcanzarla.
Fernández Rincón ha destacado que la Cámara ha de coordinar la oferta de las tres ventajas competitivas que tiene la ciudad como distrito industrial y núcleo primario del comercio y la logística. Son estas ventajas las de que deben guiar nuestra estrategia para que Torrelavega vuelva a ser el corazón productivo y la vanguardia de la economía de Cantabria.
La primera es la centralidad productiva. Una centralidad que no depende del tamaño de la población de una sola ciudad, sino de toda su área de influencia y del corredor en el que está localizada a menos de veinte minutos de Santander y que Torrelavega va a consolidar con la terminación de la autovía a Solares, el tercer carril del tramo más antiguo de la autovía de la Meseta, y la consolidación de la estación de Tanos como punto de redistribución de mercancías en el nuevo trazado del AVE.
Una centralidad productiva que está en el origen de nuestra historia como segunda ciudad de Cantabria pero que ahora debemos aprovechar para conseguir la primera posición en la logística, en la nueva industria sostenible y en afianzamiento del núcleo comercial y del conocimiento.
La segunda ventaja competitiva que tenemos es la cultura comercial e industrial de la ciudad que nos tiene que servir para fortalecer la relación con el puerto de Santander y mejorar las infraestructuras del transporte terrestre y marítimo (no olvidemos Requejada), con el fin de conseguir la localización en nuestra área de influencia de los proyectos industriales vinculados al Plan Eólico y de la nueva economía sostenible, a la vez que se mejora nuestro planeamiento urbano con el soterramiento de FEVE.
En relación con ello y según el presidente cameral, Torrelavega tiene que recuperar el acervo de su cultura comercial, pero ahora toca hacerlo sobre nuevas bases.Por eso debemos apoyar el trabajo en red y los modelos compartidos, entre instituciones, organizaciones empresariales y el propio sector comercial. La marca Torrelavega Escaparate Urbano a nivel local y comarcal, el proyecto de modernización y capacitación de la Fundación Comercio Cantabria a nivel autonómico, son ejemplos de este modelo compartido.
En este sentido, Fernández Rincón ha señalado que tenemos que conseguir influir en la estrategia del recinto Ferial de la Lechera para que se convierta de verdad en la Feria de Muestras de Cantabria y todo el norte de España, trascendiendo el localismo y el victimismo paralizantes. Todo ello pasa por asumir nuestra propia responsabilidad en el liderazgo comercial y los costes que implicará en términos de destrucción de intereses creados e ineficiencias.
La tercera y última de nuestras ventajas competitivas, es nuestra vocación de ciudad sostenible y basada en el conocimiento.Es obvio que nuestra historia como ciudad se basó en un crecimiento económico que degradó el medio ambiente y en gran medida fue muy intensivo en factores tangibles (trabajo poco cualificado y capital físico). Pero precisamente por eso existe ahora una hipersensibilidad ambiental y también diría una hiperacción colectiva para atraer focos de formación e investigación ligados a la Universidad y la I+D+I que atañen al intangible del conocimiento. Y esto evidentemente es una ventaja para salir e la crisis de identidad que todavía vive Torrelavega.
Porque está claro que no podemos renunciar a nuestras raíces industriales, pero también está claro que necesitamos de las empresas responsables y sostenibles desde el punto de vista económico, social y medioambiental. Empresas que integren la cultura de la responsabilidad social corporativa, como parte de sus programas de innovación, en el núcleo duro de su estrategia de negocio y que sean capaces de liderar lo que esta sociedad está demandando.
Y eso no es más que es una estrategia de desarrollo sostenible en el que empresas y sector público trabajen concertadamente sobre un nuevo consenso para compartir con la sociedad la creación de valor.
El nuevo pleno de la Cámara de Torrelavega, constituido este pasado lunes, estará integrado por 22 miembros, de ellos 20 fueron elegidos por los empresarios de la ciudad en los comicios del pasado 23 de marzo, y los restantes designados a propuesta de CEOE-CEPYME Cantabria.
Así, forman parte de la entidad los empresarios José Luis Romero Herrera, Manuel García González, José González Payno, María José Velado Alonso, Miguel Rincón San Emeterio, Emilio Centeno Udías, Gema Díaz Real, José Lorenzo Blanco, Carmen Olarreaga Guerra y Jesús Fernández Puente.
También se incluyen Jesús Argoitia Sangroniz, Francisco Díaz Villegas, Francisco Javier Fernández García, José Ignacio Peña Ruiz-Capillas, Miguel Ángel Díaz, Lorenzo Becerril Mantecón, Manuel Otero Ortiz, Gonzalo Trugeda Escudero, Julio Fernández Iturbe y Vidal Fernández.
En su discurso ante el pleno cameral, el reelegido presidente ha señalado que se inicia hoy la legislatura del centenario de la Cámara de Comercio, que se celebrará el 10 de enero de 2013.
A su juicio, esta efeméride constituye, sin duda, un elemento excepcional para reflexionar sobre nuestra visión de la Torrelavega que queremos y la estrategia que nos marcamos para alcanzarla.
Fernández Rincón ha destacado que la Cámara ha de coordinar la oferta de las tres ventajas competitivas que tiene la ciudad como distrito industrial y núcleo primario del comercio y la logística. Son estas ventajas las de que deben guiar nuestra estrategia para que Torrelavega vuelva a ser el corazón productivo y la vanguardia de la economía de Cantabria.
La primera es la centralidad productiva. Una centralidad que no depende del tamaño de la población de una sola ciudad, sino de toda su área de influencia y del corredor en el que está localizada a menos de veinte minutos de Santander y que Torrelavega va a consolidar con la terminación de la autovía a Solares, el tercer carril del tramo más antiguo de la autovía de la Meseta, y la consolidación de la estación de Tanos como punto de redistribución de mercancías en el nuevo trazado del AVE.
Una centralidad productiva que está en el origen de nuestra historia como segunda ciudad de Cantabria pero que ahora debemos aprovechar para conseguir la primera posición en la logística, en la nueva industria sostenible y en afianzamiento del núcleo comercial y del conocimiento.
La segunda ventaja competitiva que tenemos es la cultura comercial e industrial de la ciudad que nos tiene que servir para fortalecer la relación con el puerto de Santander y mejorar las infraestructuras del transporte terrestre y marítimo (no olvidemos Requejada), con el fin de conseguir la localización en nuestra área de influencia de los proyectos industriales vinculados al Plan Eólico y de la nueva economía sostenible, a la vez que se mejora nuestro planeamiento urbano con el soterramiento de FEVE.
En relación con ello y según el presidente cameral, Torrelavega tiene que recuperar el acervo de su cultura comercial, pero ahora toca hacerlo sobre nuevas bases.Por eso debemos apoyar el trabajo en red y los modelos compartidos, entre instituciones, organizaciones empresariales y el propio sector comercial. La marca Torrelavega Escaparate Urbano a nivel local y comarcal, el proyecto de modernización y capacitación de la Fundación Comercio Cantabria a nivel autonómico, son ejemplos de este modelo compartido.
En este sentido, Fernández Rincón ha señalado que tenemos que conseguir influir en la estrategia del recinto Ferial de la Lechera para que se convierta de verdad en la Feria de Muestras de Cantabria y todo el norte de España, trascendiendo el localismo y el victimismo paralizantes. Todo ello pasa por asumir nuestra propia responsabilidad en el liderazgo comercial y los costes que implicará en términos de destrucción de intereses creados e ineficiencias.
La tercera y última de nuestras ventajas competitivas, es nuestra vocación de ciudad sostenible y basada en el conocimiento.Es obvio que nuestra historia como ciudad se basó en un crecimiento económico que degradó el medio ambiente y en gran medida fue muy intensivo en factores tangibles (trabajo poco cualificado y capital físico). Pero precisamente por eso existe ahora una hipersensibilidad ambiental y también diría una hiperacción colectiva para atraer focos de formación e investigación ligados a la Universidad y la I+D+I que atañen al intangible del conocimiento. Y esto evidentemente es una ventaja para salir e la crisis de identidad que todavía vive Torrelavega.
Porque está claro que no podemos renunciar a nuestras raíces industriales, pero también está claro que necesitamos de las empresas responsables y sostenibles desde el punto de vista económico, social y medioambiental. Empresas que integren la cultura de la responsabilidad social corporativa, como parte de sus programas de innovación, en el núcleo duro de su estrategia de negocio y que sean capaces de liderar lo que esta sociedad está demandando.
Y eso no es más que es una estrategia de desarrollo sostenible en el que empresas y sector público trabajen concertadamente sobre un nuevo consenso para compartir con la sociedad la creación de valor.
El nuevo pleno de la Cámara de Torrelavega, constituido este pasado lunes, estará integrado por 22 miembros, de ellos 20 fueron elegidos por los empresarios de la ciudad en los comicios del pasado 23 de marzo, y los restantes designados a propuesta de CEOE-CEPYME Cantabria.
Así, forman parte de la entidad los empresarios José Luis Romero Herrera, Manuel García González, José González Payno, María José Velado Alonso, Miguel Rincón San Emeterio, Emilio Centeno Udías, Gema Díaz Real, José Lorenzo Blanco, Carmen Olarreaga Guerra y Jesús Fernández Puente.
También se incluyen Jesús Argoitia Sangroniz, Francisco Díaz Villegas, Francisco Javier Fernández García, José Ignacio Peña Ruiz-Capillas, Miguel Ángel Díaz, Lorenzo Becerril Mantecón, Manuel Otero Ortiz, Gonzalo Trugeda Escudero, Julio Fernández Iturbe y Vidal Fernández.


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