martes, 6 de abril de 2010

Santillana:Disfrute artístico por partida doble en Santillana del Mar : pintura de Laura Kasamayor y escultura de Daniel Urte.

Este año la agenda artística de la Sala de Exposiciones Jesús Otero de Santillana del Mar tendrá como grandes protagonistas a la pintura y a la escultura, razón que ha motivado que la inauguración de la temporada sea una muestra conjunta de ambos conceptos.
El Ayuntamiento de Santillana del Mar, a través de la Concejalía de Cultura, que dirige Ismael Esparza ha presentado una temporada que tiene como primeros invitados a la pintora, Laura Kasamayor y al escultor, Daniel Urta, declarando que “la calidad de sus obras les ha merecido el honor de la apertura de la temporada artística”, subrayando además, que “el sentimiento de honor es mutuo”, al explicar que tanto para Kasamayor como para Urta supone su primer contacto con el norte de España, dentro del circuito nacional de cultura.
Los dos artistas que tienen su sede en Valencia, pero con líneas de trabajo distintas, han decidido presentar una exposición conjunta para recalar en Santillana del Mar, para deleite del público.
“Bubbles”
Laura Kasamayor presenta su serie “Bubbles” (Burbujas), unos trabajos que llaman la atención del espectador por su diseño, basado en expresiones circulares.
La pintora explica que trabaja con una bases líquidas que llevan metal, por lo que componentes como el hierro, el bronce o el cobre, reaccionan con posterioridad con otros líquidos y es su proceso de oxido el que les da una vida de color, que además “evoluciona con el tiempo”.
La atención que generan sus piezas no sólo reside en la espectacularidad de los formatos que ha traído a Santillana del Mar repletos de burbujas, sino en el mensaje que estas transmiten.
"Los círculos simbolizan la energía que posee un ser que ha muerto” explica la artista que recuerda que, precisamente, ese hecho fue el que le inspiró para trabajar sobre esta temática, encontrando en las burbujas su lenguaje de expresión.
De la colección que trae a la Villa, Kasamayor destaca la obra “Ya puedo volar”, una pieza que encierra un gran mensaje al representar uno de los instantes más gráficos que han reflejado los medios de comunicación hace años, a través de una fotografía que dio la vuelta al mundo.
En la instantánea se podía aprecia a una niña desnutrida, a punto de morir, que tenía cerca a un buitre.
La pintora confiesa que esa imagen la impacto tanto que no paro hasta reflejar el sentimiento que le había inspirado en un cuadro. Así nació esta obra, que presenta el complemento de un poema sobre lo que sintió la pequeña al morir, expresando que “ya es libre”.
En la pieza se observa la energía que ha liberado la niña, a través de cientos de burbujas, en medio de un paisaje africano, sobrevolado por ocho buitres negros, en alusión a los países que forman el G8, que en esos días se reunieron en una “comilona”, como recogía la prensa de entonces, para tratar el problema del hambre.
Laura Kasamayor describe su paso por Santillana como un “gran reto, una forma de volver a empezar en otra etapa de su carrera artística”, después de haber dirigido durante tres años una galería de arte en Valencia, afirmando que “sentía ganas de volver a pintar”, una pasión para la que tiene grandes proyectos tras su estreno en el norte de España, un hecho que además supone la primera vez que expone su obra fuera de Valencia y, que tras Santillana la hará recalar en Suiza.
Pasión animal
Tras veinticinco años en España, de los que veinte, la vida le ha llevado a echar raíces en Valencia, Daniel Urta nacido en Montevideo en Uruguay, en 1970 aceptó encantado la invitación de exponer en Santillana del Mar que le trasladó Laura Kasamayor.
Su paso por la Villa tiene además un sentimiento especial, pues recuerda con emoción como sus padres la visitaron antes de que él naciese, quedándose maravillados con el viaje, hasta el punto de que su madre siempre le dijo que “Santillana era el pueblo más bonito de España”.
Ahora años más tarde, su hijo asiente con rotundidad la verdad que encerraba la afirmación de su madre, a quien le dedica su colección expuesta en la Villa, para que la disfrute desde el cielo.
El escultor comparte con el público una bella pasión por el concepto animal que tal y como confiesa “es más científica que artística”, pues a pesar de que desde niño ya mostraba aptitudes artísticas y hacia trabajos, su vocación la orientaba hacia el terreno de la ciencia, pues adoraba la idea de ser veterinario. Ahora, el amor que le despiertan los animales lo manifiesta trabajando con hierro y piedra.
De las piezas que ha traído a Santillana del Mar destaca “Tauromagia”, un bautismo hecho con toda la intención para rendir homenaje al arte del toreo, que le inspira un respeto más allá del carácter y el clima de los toreros, sino que simboliza el misterio y por tanto la magia de las corridas de toros.
En la colección de esculturas concentradas en la sala de Exposiciones Jesús Otero también se pueden apreciar otras obras de inspiración alejada del mundo animal, como por ejemplo “La Madre” una pieza que encierra el dramatismo de la figura de una madre que aparece en el “Guernica”, tal y como menciona Daniel Urta.
Visitas
La sala, ubicada en el Complejo Cultural, Fundación Jesús Otero que se localiza en la Plaza Abad, en las inmediaciones de la Colegiata de Santa Juliana, permanecerá abierta por las mañanas de 10:00 horas a 13:30 horas y por las tardes desde las 16:00 horas hasta las 20:00 horas. La entrada es libre y gratuita.