La Dirección General de la Tesorería de la Seguridad Social de Cantabria ha revocado una decisión propia, e instado al Grupo Sniace, para que pague 7.261.551,60 euros, y no 471.639,56 euros, que le había reclamado en un principio, por un diferencial de intereses en la demora del abono de la deuda con la Seguridad Social, cuando en 1992, presentó suspensión de pagos, según informa el Diario Montañés.La firma ha comunicado este hecho a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), y ha mostrado su «sorpresa» al tiempo que ha anunciado que recurrirá.
El Consejo de Administración de Sniace ha hecho pública su opinión de que considera «manifiestamente desproporcionado el importe de esta nueva liquidación» y no duda de que «se debe a una errónea interpretación por parte de la Tesorería General de la Seguridad Social». Ayer, el presidente de la sociedad, Blas Mezquita se mostró convencido de que «se trata de un error de cálculo».
El dinero que se les reclama corresponde al diferencial de interés que el Reino de España aplicó a la empresa Sniace, por aplazar el pago, desde 1992 (fecha en la que presentó la suspensión de pagos), hasta 1998, los 21 millones de euros que el grupo químico debía a la Seguridad Social. La empresa austriaca, competidora de Sniace en el mercado de la celulosa, 'Leizing', presentó una denuncia ante las autoridades europeas, que consideraron que el porcentaje de demora, el 9%, que le había impuesto España a Sniace, podría tratarse de una ayuda estatal indirecta, algo prohibido en el ámbito de la Unión Europea
En consecuencia la UE instó al Reino de España que le cobrase a Sniace la diferencia de interés que aplicó a la deuda y el que estaba establecido en el mercado libre.
Catorce veces más
Sniace recurrió en todos los foros a su alcance esta decisión pero, finalmente, fue condenada a pagar, en marzo de 2009, dicho diferencial. En consecuencia, el día 2 de julio del año pasado, la Dirección Provincial de la Tesorería de la Seguridad Social de Cantabria, comunicó al Grupo Sniace que dicho diferencial ascendía a 471.639,56 euros. La empresa aceptó el pago. «Sorprendementemente», según figura en su exposición a la CNMV, la Tesorería de la Seguridad Social revocó su propia decisión, girando una nueva liquidación, ésta el 8 de enero de 2010, instándoles a pagar, por el mismo concepto, 7.261.551,60 euros, catorce veces más de lo reclamado cinco meses antes.
Blas Mezquita Sáez manifestó anoche a EL DIARIO MONTAÑÉS, su sorpresa «y la de todo el Consejo de Administración», por este hecho. «Se nos aplica un 15%, lo que es una desproporción, sobre todo si se tiene en cuenta que la deuda que teníamos con la Seguridad Social, en 1992, ascendía a 21 millones de euros y nos reclaman, sólo por el diferencial de intereses, una tercera parte».
Precisó que Sniace ha pagado los 21 millones de pesetas que debía, más los intereses de aplazamiento que le impuso el Gobierno de España, el 9%, «pero reiteró que después de una serie de informes jurídicos y económicos, nos vemos obligados a presentar este recurso por desproporcionalidad manifiesta en la petición económica que nos hacen ahora».
Precisó que Sniace ha pagado los 21 millones de pesetas que debía, más los intereses de aplazamiento que le impuso el Gobierno de España, el 9%, «pero reiteró que después de una serie de informes jurídicos y económicos, nos vemos obligados a presentar este recurso por desproporcionalidad manifiesta en la petición económica que nos hacen ahora».
Error de interpretación
Considera la empresa Sniace, y sus asesores legales y económicos, que el nuevo importe, catorce veces mayor que el que le pedían en un principio, «se debe a una errónea interpretación por parte de la Tesorería General de la Seguridad Social, de la decisión adoptada por la Comisión de la Unión Europea». Citan, entre esos posibles errores, que «existe una improcedencia en el cálculo de tipos de interés compuesto, en lugar del interés simple, recogido en la propia decisión de la UE». También apelan a «la falta de concordancia en la evaluación del principal de la deuda (21 millones) inexactitud en la determinación de las fechas, etcétera». El presidente de la sociedad, desde 1996, Mezquita Sáez, cree que este «error» quede aclarado y que se vuelva a girar a la empresa una cifra «normal y proporcional».


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