jueves, 18 de junio de 2009

Reocín:El Ayuntamiento de Reocín estrena una obra de teatro.

El próximo sábado 20 de Junio a las 19.30, tendrá lugar la representación teatral de “Lisístrata” de Aristófanes, en la Casa de Cultura de Puente San Miguel con una adaptación y dirección a cargo de Fernando Rebanal.
Esta obra teatral, es el colofón del Taller “Exprésate” del programa Espacio Propio de la Dirección General de la Mujer, en colaboración con la Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Reocín.
La concejala responsable del área, Carmen Moral, ha manifestado que el objetivo principal de este taller es ofrecer a las mujeres del Municipio de Reocín, la oportunidad de aprender a expresar y manifestar sus emociones, a través del teatro, y muestra su satisfacción y agradecimiento a la Dirección General de la Mujer por haber concedido esta interesante oportunidad a las mujeres del Ayuntamiento de Reocín, así como al Director de la obra Fernando Rebanal, por su magnífico trabajo desarrollado durante 20 sesiones de ensayo.
Argumento
Lisístrata (cuyo nombre significa “la que disuelve los ejércitos”), es una mujer ateniense, que harta ya de no ver a su marido, pues este esta siempre en guerras, decide reunir a un grupo de mujeres, de diferentes partes de Grecia.
Lisístrata les plantea, que tras mucho cabilar, ha llegado a la solución, de como acabar con la guerra del Peloponeso, y así poder ver a sus maridos; esto es nada más y nada menos, que la abstención sexual.
En un primer momento las mujeres se escandalizan, pues consideran un “cipote” lo mejor de este mundo. Tras el paso del tiempo las mujeres aceptan, y pactan un juramento, el cual rezaba, que excitarían a sus maridos, pero no practicarían el sexo. Cada mujer se encarga de propagar el juramento por toda su ciudad, así ningún hombre podría satisfacer sus deseos sexuales.
Las mujeres toman la Acrópolis ateniense, donde se encuentra el dinero de la ciudad, así no podría ser usado con fines militares. El coro de ancianos intenta echar a las mujeres de la Acrópolis, manteniendo una lucha verbal, entre los dos coros. Llega un comisario con arqueros, para intentar echar a las mujeres, pero ni aún así lo consiguen. La lucha verbal, pasa a corporal. Algunas mujeres, intentar dejarlo, pues no soportan más, pero Lisístrata las convence para que vuelvan a su puesto, en la Acrópolis.
Los hombres de toda Grecia, andan quejándose pues tienen “inflamada la ingle”.
Finalmente, desde Esparta, vienen unos embajadores para firmar la paz con Atenas, pues el deseo sexual es tan grande, que puede hasta con la guerra. Así cada hombre se va con su mujer, ellas felices por el fin de la guerra, y ellos felices por el apetito sexual.