sábado, 2 de mayo de 2009

Torrelavega:Los médicos del Hospital Comarcal de Sierrallana se oponen a las nuevas guardias médicas.

Los médicos del Hospital Comarcal de Sierrallana, reunidos en asamblea, han acordado elevar una protesta al gerente del Servicio Cántabro de Salud (SCS), José María Ostolaza, por la reestructuración del servicio de guardias de este centro, una medida que ha generado malestar entre los facultativos, según informa hoy El Mundo Cantabria.
La pretensión de la dirección es suprimir las guardias de presencia en determinados departamentos y dejarlas en lo que se conoce como guardias localizadas desde el verano, lo que afectará a los servicios de Medicina Interna, Laboratorio, Rayos X, Urología y Anatomía Patológica.
La protesta se hará llegar a Ostolaza mediante una carta en la que se le pide que se reúna conlos facultativos de Sierrallana para explicar "de forma personal" cuáles son los objetivos de esta reestructuración.
En la carta se alude a que el nuevo sistema podía traer consecuencias como el retraso en la realización de ciertas pruebas que necesiten imágenes y de algunos trabajos de laboratorio donde se requiere de la presencia de un facultativo.
También se señala que los pacientes de Urología que precisen intervención quirúrgica, al concluir los turnos de guardias tendrían que ser enviados a Valdecilla, incluso los intervenidos en el centro por la mañan en caso de que necesitasen una nueva intervención debido a complicaciones.El caso más significativo, explican, es el de las guardias en Radiología, que pssarán de ser presenciales hasta las 22.00 horas, y luego de localizada, a localizadas desde las 15.00 horas a partir de verano.
Por otra parte, la asamblea de médico manifestó el rechazo de los profesionales a lo que consideran una pérdida de cartera de servicios o "desmantelamiento progresivo" del Hospital Sierrallana, al estar derivándose pacientes a otros centros concertados, incluso de otras comunidades autónomas.
Además, se criticó "el abandono" de algunos proyectos como el de la Historia Clínica Electrónica, así como la falta de información sobre el presupuesto asignado y su posible destino a otras iniciativas.