El Aula Municipal de Salud continúa su actividad divulgativa y formativa en la sala de proyecciones de la Casa de Cultura y el pasado martes los temas tratados hicieron referencia a la cirugía de la obesidad y al dolor abdominal agudo.Antes del inicio de las charlas, el coordinador de la actividad, el Dr. Ramón Teira Cobo, presentó a los protagonistas a un público fiel que asiste desde sus inicios a esta actividad y que casi completaban el aforo de la sala.
La primera ponencia sobre "La cirugía de la obesidad" fue tratada por el doctor Alfredo Ingelmo, del servicio de Cirugía General del Hospital Comarcal de Sierrallana.
Ingelmo definió la obesidad como una enfermedad crónica multifactorial por la existencia de un exceso de grasa corporal que pone al individuo en una situación de riesgo para la salud. Es la forma de malnutrición más común en el mundo occidental.
El sobrepeso afecta al 19,3% de la población y se distribuye en un 23,3% en varones y en un 15,3% en mujeres.
El problema de la obesidad no supone solamente un problema estético, sino que condiciona un aumento del riesgo de mortalidad en los sujetos que la padecen de hasta casi 3 veces la de un sujeto no obeso.
Además, la obesidad predispone y ocasiona una serie de enfermedades inherentes al exceso de peso que incrementan el riesgo de mortalidad, sobretodo cardiovascular, lo que condiciona que se viva menos y además peor.
Las causas principales de la mortalidad prematura son sobre todo por Hipertensión y problemas cardiovasculares al igual que la mortalidad por accidentes ya que están menos alerta, tienen menor movilidad y son más vulnerables a los peligros físicos.
Sobre cómo se sabe si una persona es obesa, el ponente dijo que se calcula dividiendo el peso en kilogramos por el cuadrado de la talla en metros. Por ejemplo, una persona mide 1,65 centímetros y pesa 100 kilogramos su Indice de Masa Corporal es de 36, obesidad severa y debería consultar a un especialista. A partir de 30 una persona es considera obesa y 40 o más es obesidad mórbida y debería operarse.
En lo referente a los tratamientos, Ingelmo se refirió al médico que incluye el soporte dietético y nutricional controlados, las dietas comerciales estandarizadas de muy bajo contenido en calorías (VLCD), con o sin ayuda farmacológica (fármacos que aumentan el gasto metabólico basal, anorexígenos, o los que disminuyen la absorción de grasas), la motivación al ejercicio físico habitual, el apoyo psicológico cuando es necesario, y la colaboración con el médico de cabecera y endocrinólogo en el manejo de las enfermedades asociadas.
También habló de un tratamiento dietético y de uno quirúrgico. De este último dijo que supone una intervención quirúrgica sobre el paciente, tanto por vía abierta como laparoscópica, para reducir el tamaño útil del estómago limitando el volumen de la ingesta y/o asociando un procedimiento malabsortivo controlado que provoca que parte de los alimentos no se absorban (especialmente las grasas).


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