Una nueva Empresa Gestora de viviendas en régimen de Cooperativa se ha instalado en Puente San Miguel (Reocín) con el objetivo de facilitar viviendas a precio de coste en estos tiempos difíciles.
El nombre de esta empresa es HOGARIA y está dirigida por Carlos Candanedo quien nos comenta que existen 3 objetivos principales en esta Gestora: En primer lugar, el socio es dueño de todo, “absolutamente dueño y señor de todo”, desde la adquisición del suelo, hasta la entrega de la vivienda, desde el principio hasta el final, él toma decisiones importantes en cuanto al rumbo de la Cooperativa.
Otro aspecto importante a destacar es el ahorro económico que le supone al socio la adjudicación de la vivienda, puesto que al no existir la figura del promotor privado, el beneficio de éste desaparece y se revierte en el socio cooperativista y su vivienda.
También es fundamental la garantía económica, puesto que el gestor no tiene firma, no decide en ningún momento sobre el dinero del que dispone sólo la Cooperativa. Ellos son quienes tienen las firmas y la decisión sobre su dinero y su inversión.
La gestora, principalmente hace una labor de asesoría, de supervisión técnica, de aglutinamiento de los socios cooperativistas que son los que tienen la última palabra.
La principal labor de la Gestora es ejecutar el trabajo profesional jurídico, administrativo y técnico de toda la promoción.
Según comentarios de algunos de los socios cooperativistas que podían tener alguna duda inicial, ya que en ocasiones ha habido fracasos de cooperativas de viviendas por la mala utilización de la figura, por falta de control económico o incluso por utilizar una fórmula jurídica para algo que no estaba bien pensado y calculado desde su origen o que no cumplía con la verdad y la transparencia. Sin embargo, reconocen y afirman que si la disposición del dinero queda en manos del socio cooperativista y si como en este caso la gestora es buena y profesional, “la Cooperativa de viviendas no puede fracasar”.
Según palabras de la gestora y sus socios cooperativistas, es importante cambiar el esquema en época de crisis, puesto que no vale con quedarnos quietos ante las escuchas de alarma, porque la vivienda no puede ser un lastre para toda la vida y no debe suponer más de un 30% de nuestro poder adquisitivo.
El nombre de esta empresa es HOGARIA y está dirigida por Carlos Candanedo quien nos comenta que existen 3 objetivos principales en esta Gestora: En primer lugar, el socio es dueño de todo, “absolutamente dueño y señor de todo”, desde la adquisición del suelo, hasta la entrega de la vivienda, desde el principio hasta el final, él toma decisiones importantes en cuanto al rumbo de la Cooperativa.
Otro aspecto importante a destacar es el ahorro económico que le supone al socio la adjudicación de la vivienda, puesto que al no existir la figura del promotor privado, el beneficio de éste desaparece y se revierte en el socio cooperativista y su vivienda.
También es fundamental la garantía económica, puesto que el gestor no tiene firma, no decide en ningún momento sobre el dinero del que dispone sólo la Cooperativa. Ellos son quienes tienen las firmas y la decisión sobre su dinero y su inversión.
La gestora, principalmente hace una labor de asesoría, de supervisión técnica, de aglutinamiento de los socios cooperativistas que son los que tienen la última palabra.
La principal labor de la Gestora es ejecutar el trabajo profesional jurídico, administrativo y técnico de toda la promoción.
Según comentarios de algunos de los socios cooperativistas que podían tener alguna duda inicial, ya que en ocasiones ha habido fracasos de cooperativas de viviendas por la mala utilización de la figura, por falta de control económico o incluso por utilizar una fórmula jurídica para algo que no estaba bien pensado y calculado desde su origen o que no cumplía con la verdad y la transparencia. Sin embargo, reconocen y afirman que si la disposición del dinero queda en manos del socio cooperativista y si como en este caso la gestora es buena y profesional, “la Cooperativa de viviendas no puede fracasar”.
Según palabras de la gestora y sus socios cooperativistas, es importante cambiar el esquema en época de crisis, puesto que no vale con quedarnos quietos ante las escuchas de alarma, porque la vivienda no puede ser un lastre para toda la vida y no debe suponer más de un 30% de nuestro poder adquisitivo.


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