lunes, 4 de mayo de 2009

Alfoz (Cóbreces):Revilla asistió en Cóbreces a la conmemoración del Centenario de la Abadía Cisterciense y de la Fundación Institución Quirós.

El Presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, asistió el pasado sábado en la Abadía Cisterciense de Cóbreces a los actos programados para conmemorar el Centenario de este monasterio y de la Fundación Institución Quirós.
Revilla, acompañado por el alcalde de Alfoz de Lloredo, Enrique Bretones, y el coordinador de este centenario, recorrió el claustro del monasterio en el que se muestra una exposición que, a través de fotografías, documentos y textos, ofrece una visión histórica de este siglo de existencia que celebra la abadía.
Posteriormente, asistió a la misa solemne oficiada por el Obispo de Santander, Vicente Jiménez, en la que estuvieron presentes monjes y monjas, algunos de ellos abades y abadesas, de las diferentes comunidades cistercienses; entre ellas, Santa María del Desierto (Francia), Santa María de la Huerta (Soria), Santa María de Sobrado (La Coruña) y Santa María del Evangelio (República Dominicana).
Al término de la misma, el Presidente fue obsequiado con un libro que, al igual que el video presentado posteriormente, es testimonio de la actividad desarrollada en Cóbreces por esta institución centenaria.
Monasterio cisterciense
El monasterio de Santa María de Viaceli, en el que actualmente viven veintiocho monjes, pertenece a la Orden Cisterciense de la Estrecha Observancia. Sus primeros cistercienses llegaron en 1904 desde la Abadía francesa de Santa María del Desierto para fundar el monasterio, cuya primera piedra se colocó el 10 de junio de 1906, gracias a la generosidad de Antonio y Manuel Bernardo de Quirós, quienes legaron su patrimonio familiar con ese fin. Los monjes son los usufructuarios de la Fundación Institución Quirós, que incluye el Instituto, la Abadía y las fincas.ç
En 1908 quedó oficialmente terminado el edificio, el primero de España levantado en su totalidad en hormigón. Es de estilo neogótico y se cree que haya sido el último monasterio cisterciense del mundo realizado con planta medieval. Aunque su arquitectura no presenta una relevancia especial, el interior del monasterio cuenta con una importante biblioteca.
Siguiendo la tradición monástica de que los monjes se sustenten de su propio trabajo, la principal actividad esta comunidad cisterciense, que en otro tiempo mantenía una amplia explotación agropecuaria, se centra hoy en la fabricación artesanal del queso Trapa. La Abadía cuenta, además, con una hospedería que dispone de 19 habitaciones con 25 camas.
Inmediatamente después de la fundación de la abadía, se abrió en ella una Escuela Agrícola en la que, hasta 1950, se preparó gente procedente de toda España. Esta explotación agropecuaria sirvió para adiestrar a muchos ganaderos y fue un motor de desarrollo social.
La actual fábrica de queso fue la primera de Cantabria de su clase en ser calificada como industrial.